Para los niños y jóvenes con problemas motores, cognitivos o respiratorios, existen diversas terapias que pueden ayudarles a mejorar sus habilidades y mejorar su calidad de vida. Algunas de las terapias más comunes son la motricidad oral, la terapia respiratoria, las camillas terapéuticas, el desarrollo muscular y el entrenamiento cognitivo.
Las terapias motoras orales se centran en el desarrollo de habilidades orales y faciales como masticar, tragar y hablar. Estas terapias pueden ayudar a los niños a mejorar su ingesta de alimentos y conseguir un mejor desarrollo del habla. Las terapias respiratorias ayudan a los niños con problemas respiratorios, como asma o bronquitis crónica, a mejorar su respiración. Estas terapias pueden aumentar la capacidad pulmonar y fortalecer los músculos respiratorios. Las mesas de terapia son camillas especiales que ayudan a los niños a mejorar su fuerza muscular y su equilibrio. Son especialmente útiles para niños con debilidad muscular o retraso del desarrollo. El entrenamiento de fortalecimiento muscular puede ayudar a los niños a mejorar su fuerza y resistencia muscular y puede utilizarse para afecciones como la parálisis cerebral. El entrenamiento cognitivo, por su parte, ayuda a los niños a mejorar sus capacidades cognitivas, como la memoria o la concentración.