Cuevas y salas protegidas
Las cuevas y espacios protegidos constituyen un valioso entorno para niños y jóvenes con discapacidad. Estas zonas especialmente diseñadas les ofrecen una sensación de seguridad y protección al tiempo que les permiten explorar sus sentidos y relajarse. En estos espacios pueden controlar su entorno y centrarse en sus necesidades individuales. Las cuevas y espacios protegidos crean un ambiente acogedor en el que los niños y jóvenes con discapacidad pueden fomentar su desarrollo físico y mental. También ofrecen un lugar de retiro donde pueden protegerse del exceso de estímulos sensoriales. El diseño de estos espacios crea oportunidades para el juego, la creatividad y la interacción social, que son muy importantes para su desarrollo.



