Medidas privativas de libertad
Entre la protección y la autodeterminación
Cómo afrontan responsablemente las familias las medidas de privación de libertad.
Las ayudas forman parte natural de la vida cotidiana de muchas familias con hijos discapacitados. Su finalidad es proporcionar apoyo, seguridad y permitir la participación. Sin embargo, algunas medidas operan en una zona fronteriza delicada: cuando las ayudas ya no se limitan a prestar apoyo, sino que restringen la libertad de movimiento o anulan la voluntad del niño, los expertos hablan de medidas de privación de libertad, abreviadas MLE.
Esto plantea cuestiones difíciles, especialmente en la vida familiar inclusiva:
¿Cuánta protección es necesaria?
¿Cuándo la protección se convierte en privación de libertad?
¿Y cómo conciliar seguridad y autodeterminación?
¿Qué son las medidas de privación de libertad?
Las medidas de privación de libertad son intervenciones que restringen la libertad física de movimiento o la libertad de elección de un niño, independientemente de si son bienintencionadas o pretenden garantizar la seguridad.
Pueden incluir
- Sujeciones con correas en la cama, la silla o la silla de ruedas
- Barandillas de cama que impiden al niño levantarse de forma independiente.
- Mesas o dispositivos de los que el niño no puede soltarse.
- Cierre de habitaciones o puertas
- Retirada de ayudas importantes (por ejemplo, andadores)
- Medicación sedante que suprima el comportamiento o el impulso de moverse
Esto es importante: No toda medida de seguridad es automáticamente un MEF.
El factor decisivo es siempre
- ¿Puede el niño escapar de la situación?
- ¿Se corresponde la medida con la voluntad reconocible del niño?
- ¿Existen alternativas más leves?
Ayudas: ¿apoyo o restricción de la libertad?
Las ayudas suelen estar en el centro de este ámbito de conflicto. Un ejemplo:
Un asiento especial con arnés puede ayudar a un niño a sentarse establemente, jugar a la mesa o comer, lo que puede permitir su participación. Sin embargo, si el mismo arnés se utiliza de tal manera que el niño ya no puede levantarse aunque quiera, puede convertirse en una medida que le prive de su libertad.
La diferencia no está en la ayuda en sí, sino en
- la aplicación
- la duración
- la finalidad
- y la voluntad del niño
Las ayudas deben capacitar, no coartar.
Marco jurídico: ¿Qué se aplica en Alemania?
En Alemania, la protección de los niños frente a la privación injustificada de libertad está claramente regulada por ley.
Autorización del tribunal de familia
En muchos casos, las medidas de privación de libertad de menores que duran más tiempo o se utilizan con regularidad requieren la autorización del tribunal de familia.
Esto se aplica en particular a las medidas en:
- Centros para discapacitados
- Centros de acogida de menores
- Centros de asistencia y cuidados
El tribunal comprueba:
- ¿Es necesaria la medida?
- ¿Es proporcionada?
- ¿Existen alternativas?
- ¿Responde realmente al interés superior del menor?
Normalizado en todo el país - diferente en la práctica
El requisito de autorización para el MEF está regulado en todo el país. No hay leyes estatales diferentes al respecto.
Sin embargo, la práctica de los tribunales puede variar de una región a otra, por ejemplo en cuanto al rigor con que examinan o la rapidez con que se toman las decisiones.
MEF en cuidados intensivos, cuidados de corta duración y cuidados paliativos
¿Dónde se plantean problemas específicos?
- Servicios de cuidados intensivos pediátricos
- Cuidados de corta duración
- Hospicios infantiles
¿Por qué es un tema especialmente delicado?
- Los niños suelen estar conectados a dispositivos médicos
- Las medidas de seguridad pueden parecer vitales
- Las situaciones de cuidado cambian
- Las estancias son a veces breves o limitadas en el tiempo
¿Qué se aplica también en este caso?
- La seguridad no justifica automáticamente la privación de libertad
- Las medidas no deben adoptarse por motivos rutinarios u organizativos
- El principio del medio más leve también se aplica en estos contextos
- Los padres deben ser informados e implicados
- En el caso de un verdadero MEF, puede ser necesaria la autorización del tribunal de familia, incluso para estancias cortas.
Especialmente importante:
Posicionamiento protector o supervisión estrecha ≠ Fijación contra la voluntad del niño.
El límite debe evaluarse individualmente.
Sobre quién recae la responsabilidad?
La responsabilidad de las medidas que implican privación de libertad no recae únicamente en los padres.
Los servicios asistenciales, los centros y los profesionales también tienen su propia responsabilidad legal y profesional para evitar la MEF, examinar alternativas y obtener autorización.
Los padres pueden y deben
- Hacer preguntas
- Expresar dudas
- Exigir transparencia
Esto no es desconfianza: es cuidado en acción.
Qué pueden hacer los padres en concreto
Especialmente antes de una estancia en una institución o al empezar los cuidados intensivos, puede ayudar abordar los siguientes puntos:
- ¿Qué medidas de protección son habituales?
- ¿Cuándo se considera un MEF?
- ¿Cómo se percibe la voluntad de mi hijo?
- ¿Existen conceptos para evitar un MEF?
- ¿Quién solicita la autorización judicial en caso necesario?
- ¿Cómo se me informará si algo cambia?
Los acuerdos claros protegen a todos los implicados, pero sobre todo al niño.
Conclusión
Los niños con discapacidad necesitan protección, apoyo y a veces también salvaguardias especiales.
Pero también tienen derecho a la autodeterminación, la dignidad y la codeterminación.
Las medidas que privan a los niños de su libertad no deben convertirse nunca en una costumbre, aunque sean bienintencionadas.
Porque el verdadero apoyo no significa sujetar a los niños, sino darles tanta libertad como sea posible y tanta protección como sea necesaria.
Consejos de la comunidad:
Mirar de cerca.
Nos ayudó mirar de cerca: ¿Por qué se utiliza una salvaguarda? Si era sólo una cuestión de organización o de tranquilidad, buscamos alternativas junto con la institución.
Centrarnos en nuestro hijo.
Siempre implicamos a nuestro hijo lo máximo posible. Incluso las pequeñas señales o reacciones ayudan a entender lo que nos parece bien o mal.
El tiempo boca abajo es importante para nosotros.
Para nosotros, el paso más importante fue tomarnos en serio nuestras corazonadas. Si algo no nos parecía bien, hablábamos de ello, aunque fuera incómodo.
Cama especial
La cama intranquila de KayserBetten nos ha salvado las noches y el sueño.