A los niños y jóvenes discapacitados puede resultarles difícil obtener suficientes nutrientes y calorías de los alimentos convencionales. Aquí es donde entran en juego los alimentos especiales, que se adaptan a las necesidades y restricciones individuales. La alimentación por sonda, la alimentación antirreflujo y la alimentación líquida son sólo algunos ejemplos de alimentos especiales desarrollados especialmente para satisfacer las necesidades de los niños y jóvenes con discapacidad. Los alimentos por sonda se administran directamente en el estómago o el intestino a través de una sonda de alimentación, mientras que los alimentos antirreflujo y los alimentos líquidos ayudan a reducir síntomas no deseados como el reflujo o las dificultades para tragar. Los alimentos especiales pueden ayudar a garantizar que los niños y jóvenes con discapacidad reciban una dieta equilibrada y adecuada que contribuya a su salud y desarrollo. Es importante trabajar con un médico o nutricionista para determinar cuáles son los mejores alimentos especiales para las necesidades y limitaciones individuales.











