Ortesis en espiral: ligeras, funcionales y adaptadas a cada caso
Las ortesis en espiral son una solución probada cuando se trata de mejorar de forma específica el patrón de marcha y, al mismo tiempo, conservar al máximo el movimiento natural. Especialmente en el caso de las enfermedades neurológicas, pueden facilitar considerablemente la vida cotidiana, siempre y cuando se elijan correctamente y se adapten de forma individualizada.
¿Qué hace especial a una ortesis en espiral?
A diferencia de las ortesis rígidas, la ortesis espiral para la pierna se caracteriza por su reducido peso y su gran flexibilidad. Permite mantener la movilidad de la articulación del tobillo, tanto en la extensión dorsal como en la flexión plantar. De este modo, la actividad muscular fisiológica, especialmente la de los músculos de la pantorrilla, no se bloquea, sino que se favorece activamente.
Durante el movimiento de la marcha, la ortesis en espiral proporciona impulsos específicos: durante el rodamiento, se facilita la fase de impulso, la rodilla se flexiona con mayor facilidad y el pie se eleva de forma segura. Al final de la fase de impulso, se favorece un contacto inicial y controlado del talón, con el objetivo de que la marcha se acerque lo más posible al movimiento fisiológico.
Por qué es tan importante un análisis preciso
Para que una ortesis espiral pueda desplegar todo su potencial, resulta especialmente valioso realizar previamente un análisis detallado de la marcha. En nuestro trabajo diario utilizamos para ello Orthelligent Vision, un método de análisis basado en inteligencia artificial y sin marcadores que registra los patrones de movimiento de forma objetiva y cercana a la vida cotidiana.
Los datos obtenidos proporcionan información importante sobre el patrón de la marcha, los movimientos articulares y las cargas. Estos hallazgos se incorporan directamente al diseño biomecánico y a la configuración individual de la ortesis espiral. De este modo, no se crea una solución estándar, sino un tratamiento adaptado exactamente a cada problema de marcha concreto.
¿Qué debes tener en cuenta al elegir una ortesis espiral?
1. Análisis individualizado previo al tratamiento
Una ortesis en espiral nunca debe ser «de serie». Una anamnesis exhaustiva —que incluya el estado muscular, la movilidad y posibles contracturas— es fundamental para evitar un tratamiento inadecuado. Si es posible, un análisis de la marcha proporciona información valiosa para el diseño biomecánico de la ortesis.
2. Conocer el ámbito de aplicación adecuado
Las
ortesis en espiral son especialmente adecuadas para muchos cuadros clínicos neurológicos en los que se conserva una movilidad residual. Sin embargo, en casos de espasticidad pronunciada, contracturas graves o deformidades rígidas, alcanzan sus límites. En tales casos, otros sistemas de ortesis pueden resultar más adecuados.
3. Comprobar la idoneidad para el uso diario
Una gran ventaja de la ortesis en espiral es que, a menudo, se puede llevar con calzado normal. Asegúrate de que el calzado ofrezca suficiente espacio y garantice una pisada segura; esto aumenta la aceptación y el tiempo de uso diario.
4. Tomarse en serio la adaptación y los comentarios
Aunque las ortesis en espiral suelen resultar más ligeras y menos «extrañas» que las ortesis rígidas, el cuerpo necesita tiempo para adaptarse. Debes comentar cuanto antes cualquier punto de presión, inseguridad al caminar o reacción muscular inusual, para que se puedan realizar los ajustes necesarios.
Mi consejo basado en la experiencia práctica
Una ortesis en espiral resulta especialmente eficaz cuando se basa en un análisis fundamentado y se revisa periódicamente. Los sistemas modernos, como Orthelligent Vision, nos ayudan a los técnicos ortopédicos a evaluar los movimientos de forma objetiva y a optimizar los tratamientos de manera específica, para lograr mayor seguridad, mayor naturalidad y mayor confianza al caminar.

